Durante años pensé que era simplemente "diferente". Hasta que descubrí que tenía TDAH a los 52 años.
Mirando hacia atrás, las señales estaban ahí. Todas. Pero cuando te haces mayor, nadie busca TDAH.
Te dicen que eres desorganizada, procrastinadora o que "te falta fuerza de voluntad". Y tú te lo crees.
Mi cerebro simplemente no se "encendía" hasta que la presión del tiempo límite activaba mi adrenalina, que es lo que nos hace funcionar.
Cuadernos llenos de proyectos a medio hacer, cursos hechos pero sin implementar, hobbies que duraban exactamente el tiempo que dura el interés.
Podía pasar 14 horas seguidas completamente absorto en algo. Después me sentía culpable por "abandonar" otras áreas de mi vida.
Esto lo vamos pasando por alto:
La fatiga social inexplicable, sentir agotamiento después de las reuniones sociales.
Vivir siempre al límite, la constante de llegar siempre tarde.
El síndrome del "sí, pero... muy buena en muchas cosas pero bien en ninguna.
La multitarea involuntaria, o querer abarcarlo todo.
Esto suele ser lo que nos pasa:
Pensamiento divergente bajo presión: Mis mejores ideas llegaban en momentos caóticos.
Conexiones inesperadas: Facilidad para relacionar conceptos desconectados, ver patrones únicos, hacer saltos con términos, o situaciones.
Hipersensibilidad emocional: Facilidad para captar emociones y también expresarlas, me ha ayudado a entender a otros y crear desde un lugar auténtico.
Estas son las mías, las tuyas pueden ser otras.
La perfeccionista: para compensar el caos interno, me obsesioné con el conocimiento y el trabajo.
La complaciente: Aprendí a evitar discusiones, a confirmar que si había algún error posiblemente fuese mio y a hacer lo que otros esperaban de mi.
La experta de último minuto: Me volví muy buena improvisando, por dificultades con la concentración, la memoria a corto plazo y la obligación.
Si esto te resuena, tengo una herramienta que te ayuda a identificar tu perfil completo y crear un plan de acción personalizado.
Y recuerda: no viniste a este mundo a encajar en el sistema de otros, sino a crear tu propio camino imparable.
¿Te has sentido identificado con alguna de estas señales?
Me encantaría conocer tu experiencia en los comentarios.